La verdad es que este post lo debí de haber hecho la semana pasada cuando todo estaba más fresco. Tenía las ideas muy claras pero era la 1am y preferí dormir. No lo volveré a hacer pues cuando fluyen las ideas, hay que escribirlas en ese momento.
En fin. Aquí están mis reflexiones después de haber presenciado 2-3 semanas del mejor nivel deportivo en el mundo:
1. A mí me criaron mis papás bajo una idea muy clara: El deporte era a fuerza. Recuerdo incluso que mi mamá me decía: "En esta casa todos somos libres de hacer lo que queramos, pero el deporte es a huevo." Teniendo esto como antecedente, no hay evento más esperado por mí que los Juegos Olímpicos cada 4 años. Son 3 semanas donde me proyecto en cada atleta y me imagino cómo pudo haber sido mi vida si hubiera buscado un objetivo como esos. Me hubiera encantado sin duda! Aunque no sé si hubiera tenido el calibre para llegar a esos niveles. De cualquier forma, hubiera sido bueno al menos intentarlo. Esto pasa cada 4 años. Me lleno de emoción al imaginarme a mí mismo bajo un régimen de alto rendimiento como los miles de atletas que compiten y eso me llena el espíritu. Estoy seguro que nos pasa a más de uno... por eso es que vende tanto este evento.
2. Ahora bien, ¿por qué que pudo haber intentado alcanzar estos niveles en algún deporte? Me queda claro después de mucho pensar en que todo cae en el sistema deportivo mexicano. Ya sé, parece que también ando reclamando al gobierno y ni siquiera soy atleta, jaja. Pero la verdad es que viviendo en un país de 120 millones de habitantes nadie puede negar que talento debe de haber. Entonces, ¿por qué yo y otros miles de jóvenes deportistas empedernidos hemos terminado en trabajar 8 horas diarias sentados en un escritorio? Mi respuesta es: porque no hay oportunidades. Instalaciones deportivas para todos los deportes, instalaciones accesibles, ligas deportivas municipales y estatales de todos los deportes, promoción deportiva, búsqueda de talentos, educación deportiva, cultura, etc. Si nos ponemos a investigar un poco, podremos fácilmente ver que los países que tienen mayor número de atletas en los Juegos Olímpicos (y mayor número de medallas), no carecen de esto que acabo de mencionar. El éxito y fracaso de México cada 4 años se debe a esto, en mi opinión. Tal vez no hubiera sido yo el que lograra llegar a este alto nivel, pero sí cualquiera de los otros miles de jóvenes como yo que con mucho entusiasmo practicábamos algún deporte desde muy pequeños.
3. Hay una gran historia detrás de cada atleta. Las historias como las de Phelps, Bolt, etc sin duda nos motivan mucho y nos llenan de un orgullo ajeno algo extraño pero muy bonito. Sin embargo, creo que hay historias que nunca sabremos y que son igual de inspiradoras o hasta más. Cada atleta que va a competir, ha tenido a lo largo de su vida que esforzarse y luchar como no tenemos idea. Llegar hasta ahí es para muchos de ellos el gran objetivo de su vida sin importar el lugar en el que queden en la competencia. Finalmente estar entre los 50 mejores del mundo en cualquier disciplina es algo muy fuerte y que la mayoría de la gente lo menosprecia. En un mundo de 7 mil millones de personas, estar entre ese 0.000000000714% no es NADA FÁCIL. Al menos a mí me daría bastante orgullo poder presumirlo. Veo que en México se nos hace muy fácil criticar a loa atletas, cuando en verdad deberíamos de homenajearlos y crear héroes detrás de cada uno de ellos que inspiren a nuevas generaciones y nuevos talentos a salir del anonimato y esforzarse por conseguir sus sueños.
4. Los sueños se cumplen si eres lo suficiente tenaz para no rendirte. Estos eventos nos enseñan eso. Que podemos llegar a donde queramos. Que podemos conseguir lo que deseamos. Claro, con mucho esfuerzo, pero de que es posible, es posible. Ahora bien, cada quien decide si lo intenta o no. Pero el mundo está allá afuera y el único que puede conseguir algo por ti mismo eres tú. Ya sea deportivamente o no, es cosa de ir por todo, siempre. Eso lo vemos cada 4 años, lástima que se nos olvida tan pronto... Espero poder recordarme esto lo suficiente en los próximos días y meses y que me dure hasta recibir otro punch de energía en Tokyo 2020.
Por lo pronto, a empezar a entrenar porque esos 44kms y 70kms que se avecinan no se van a correr solos. Salud!
En fin. Aquí están mis reflexiones después de haber presenciado 2-3 semanas del mejor nivel deportivo en el mundo:
1. A mí me criaron mis papás bajo una idea muy clara: El deporte era a fuerza. Recuerdo incluso que mi mamá me decía: "En esta casa todos somos libres de hacer lo que queramos, pero el deporte es a huevo." Teniendo esto como antecedente, no hay evento más esperado por mí que los Juegos Olímpicos cada 4 años. Son 3 semanas donde me proyecto en cada atleta y me imagino cómo pudo haber sido mi vida si hubiera buscado un objetivo como esos. Me hubiera encantado sin duda! Aunque no sé si hubiera tenido el calibre para llegar a esos niveles. De cualquier forma, hubiera sido bueno al menos intentarlo. Esto pasa cada 4 años. Me lleno de emoción al imaginarme a mí mismo bajo un régimen de alto rendimiento como los miles de atletas que compiten y eso me llena el espíritu. Estoy seguro que nos pasa a más de uno... por eso es que vende tanto este evento.
2. Ahora bien, ¿por qué que pudo haber intentado alcanzar estos niveles en algún deporte? Me queda claro después de mucho pensar en que todo cae en el sistema deportivo mexicano. Ya sé, parece que también ando reclamando al gobierno y ni siquiera soy atleta, jaja. Pero la verdad es que viviendo en un país de 120 millones de habitantes nadie puede negar que talento debe de haber. Entonces, ¿por qué yo y otros miles de jóvenes deportistas empedernidos hemos terminado en trabajar 8 horas diarias sentados en un escritorio? Mi respuesta es: porque no hay oportunidades. Instalaciones deportivas para todos los deportes, instalaciones accesibles, ligas deportivas municipales y estatales de todos los deportes, promoción deportiva, búsqueda de talentos, educación deportiva, cultura, etc. Si nos ponemos a investigar un poco, podremos fácilmente ver que los países que tienen mayor número de atletas en los Juegos Olímpicos (y mayor número de medallas), no carecen de esto que acabo de mencionar. El éxito y fracaso de México cada 4 años se debe a esto, en mi opinión. Tal vez no hubiera sido yo el que lograra llegar a este alto nivel, pero sí cualquiera de los otros miles de jóvenes como yo que con mucho entusiasmo practicábamos algún deporte desde muy pequeños.
3. Hay una gran historia detrás de cada atleta. Las historias como las de Phelps, Bolt, etc sin duda nos motivan mucho y nos llenan de un orgullo ajeno algo extraño pero muy bonito. Sin embargo, creo que hay historias que nunca sabremos y que son igual de inspiradoras o hasta más. Cada atleta que va a competir, ha tenido a lo largo de su vida que esforzarse y luchar como no tenemos idea. Llegar hasta ahí es para muchos de ellos el gran objetivo de su vida sin importar el lugar en el que queden en la competencia. Finalmente estar entre los 50 mejores del mundo en cualquier disciplina es algo muy fuerte y que la mayoría de la gente lo menosprecia. En un mundo de 7 mil millones de personas, estar entre ese 0.000000000714% no es NADA FÁCIL. Al menos a mí me daría bastante orgullo poder presumirlo. Veo que en México se nos hace muy fácil criticar a loa atletas, cuando en verdad deberíamos de homenajearlos y crear héroes detrás de cada uno de ellos que inspiren a nuevas generaciones y nuevos talentos a salir del anonimato y esforzarse por conseguir sus sueños.
4. Los sueños se cumplen si eres lo suficiente tenaz para no rendirte. Estos eventos nos enseñan eso. Que podemos llegar a donde queramos. Que podemos conseguir lo que deseamos. Claro, con mucho esfuerzo, pero de que es posible, es posible. Ahora bien, cada quien decide si lo intenta o no. Pero el mundo está allá afuera y el único que puede conseguir algo por ti mismo eres tú. Ya sea deportivamente o no, es cosa de ir por todo, siempre. Eso lo vemos cada 4 años, lástima que se nos olvida tan pronto... Espero poder recordarme esto lo suficiente en los próximos días y meses y que me dure hasta recibir otro punch de energía en Tokyo 2020.
Por lo pronto, a empezar a entrenar porque esos 44kms y 70kms que se avecinan no se van a correr solos. Salud!